|
Sinopsis
Betty
fue, por largo tiempo, un Patito Feo, pero ahora está viviendo el
cuento de hadas que siempre soñó. De secretaria ha pasado a ser la
presidente de la prestigiosa casa de modas, Ecomoda . Está casada
con Armando, su antiguo jefe, y tiene una hija de un año de edad.
Sus fantasías se han vuelto realidad y Eco Moda es su segundo hogar.
Sin embargo, debido a los cambios económicos que afectan a América
Latina, Eco Moda busca expandir sus operaciones más allá de las
fronteras colombianas.
Así llegan nuevos socios a la empresa para desarrollar planes y
estrategias. Una de ellas es la mexicana Gabriela, quien es muy
influyente en el mundo de la moda. Además, Gabriela es bellísima y
esto despierta la, aún no superada, inseguridad de Betty. No sólo
teme, Beatriz, que su marido vuelva ser el mujeriego de antes, pero
también desconfía de los motivos ocultos de Gabriela.
Kenneth es un especialista de modas de los Estados Unidos. Al unirse
al equipo de Eco Moda demuestra ser un ejecutivo exigente e
instituye muchos cambios en la compañía. Los empleados se resisten a
estos cambios. Los planes de Kenneth de abrir una filial de la
empresa en USA, provoca la competencia entre empleados que antes se
profesaban amistad, ya que todos quieren ser parte de este nuevo
negocio y ascender en la compañía.
Natasha, la nueva secretaria ejecutiva también causa conmoción al
convertirse en el centro de la atención de los empleados varones.
Con todos estos cambios, Betty espera que ocurra lo peor, no sólo en
el área profesional, sino también la emocional.
Gabriela Garza (Lorena Meritano) es la
nueva preocupación de la presidente de Ecomoda, Beatriz Pinzón
Solano (Ana María Orozco), ahora De Mendoza, quien luego de un año
al frente del cargo, ha logrado estabilizarla económicamente, a
pesar de la continúa desconfianza de Daniel Valencia (Luis Mesa).
Pero a pesar de su enorme
belleza, esta brillante ejecutiva mexicana de reconocimiento
internacional en el ámbito textil en lo último que está pensando es
en conquistar
a los hombres de
Ecomoda, pues considera que lo único que le puede producir
satisfacción es su trabajo. Gabriela y el sicorrígido Kenneth
Johnson (Geoffrey W. Deakin) se convertirán así en el dolor de
cabeza del Cuartel de las Feas, las únicas que no han advertido la
magnitud de los cambios en Ecomoda, y de la misma Beatriz, quien
algunas veces los verá como la razón de sus disgustos con Don
Armando (Jorge Enrique Abello), que dicho sea de paso se ha
convertido en un hombre fiel y entregado por completo a su hija
Camila (Daniela Yepes).
La
vida familiar de cada uno también ha cambiado, Julia de Pinzón
(Adriana Franco) pasa sus días en casa de su hija para dedicarse al
cuidado de su nieta, Nicolás Mora (Mario Duarte) trata por todos los
medios de desprenderse de los extremos cuidados de su madre y Aura
María (Stephania Gómez), Sandra (Marcela Posada) y Mariana (María
Eugenia Arboleda) comparten un apartamento. Todos parecen estar
felices, menos Don Armando quien siente que entre sus suegros,
Nicolás y el Cuartel, que lo siguen viendo como un Don Juan. Un mal
presagio teniendo en cuenta que Mario Calderón (Ricardo Vélez)
regresa a sus vidas luego de deambular por el mundo sintiéndose muy
solo, aunque ni el mismo reconoce esta debilidad. Quizá Mario
encuentre nuevos atractivos que lo hagan volver a Ecomoda, como
Natasha Gutiérrez (Laura Suárez), la nueva secretaria y cuyo mayor
éxito radica en la manipulación del sexo masculino y en ser ‘ficha
clave’ de Gabriela. Ella es un demonio con apariencia de ángel que
siempre tiene un as bajo la manga. |