Ana Maria Orozco en Yupi

Enero 2001


Por: Celeste Juárez-Rodas

Cuando Ana María Orozco se enteró que se realizaría otra telenovela de Fernando Gaitán, el escritor de "Café, con aroma de mujer", enseguida se apuntó para el casting. Pero, cuando se enteró de lo que se trataba, el deseo se vistió de pasión:

“Me sedujo la originalidad de la trama”, nos dice la actriz en uno de los recesos de las grabaciones. “Enseguida supe que el personaje exigía otro nivel actoral, y quería hacerlo con todo mi corazón.”

La actriz, de 26 años, tuvo que recibir clases de dicción y lenguaje corporal, para personificar a la mujer insegura y hasta torpe que Betty es. Todo sacrificio, sin embargo, se ha pagado con creces:

"Recibo cartas de gente de todas partes agradeciéndome la novela. Algunas me dicen que han aprendido a vestirse, a peinarse a caminar como Betty... ¡En Perú hasta se realizó un concurso para descubrir a la más parecida!"

¿Qué tiene Betty, la fea, que ha todo mundo le encanta? Según Ana María, dos elementos muy importantes: “Dentro de la industria, la novela ha roto todos los esquemas pues tiene mucho sentido del humor. La gente ya se cansó de los mismos temas y del novelón trágico, y al sintonizar esta telenovela, así lo ha hecho saber".

“Desde el punto de vista del público, esta novela también demuestra algo: la gente ya no quiere que la engañen promoviéndole tipos que no están a su alcance, sobre todo en América Latina... Esta no es la protagonista que todas las mujeres quieren ser, Betty es la mujer que todas son en realidad.”

Pero la novela no le ha dado solo buenos momentos a Ana María. Al poco tiempo de comenzar sus grabaciones, se disolvió su matrimonio con su esposo y compañero de reparto, el actor Julián Arango (que en la novela hace el papel de Hugo Lombardi, el diseñador homosexual).

En la vida personal, sin embargo, la ex señora de Arango, no piensa reconciliarse con el actor. Es más, hay rumores de que ya tiene un nuevo amor, algo que ella no está dispuesta a discutir con la prensa:

“No me gusta hablar de mi vida personal”, dice. Lo único que sí quiso dejar claro es que si algo ha aprendido de su personaje, es a valorar la belleza interna de las personas: “No estoy buscando pareja... Pero cuando conozco a un hombre, no reparo en su apariencia física. Me gusta que sea inteligente y que tenga un magnífico sentido del humor. Para mí, la calidad humana y la ternura, son las característica más importantes.”

Aunque su “ex” no es nada feo, se dice que existió fue una fuerte atracción entre ambos, debido a que tenían muchas cosas en común. Además de ser actores, ambos tienen interés en las bellas artes. De hecho, a Ana María le gustaría, en algún momento de su vida, probar suerte en la pintura.

Fuente : Yupi Internet Regresar a Noticias