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De
regreso a la actuación sin proponérselo - 20 de diciembre de 2006
Con paciencia y determinación ha logrado ganarse un espacio en el
difícil campo del cine argentino con dos películas. La actriz colombiana
prepara, para el 2007, su regreso a la pantalla chica colombiana.
Talento.
Sergio Villamizar
Colprensa/LA PATRIA
Bogotá
Su vida transcurre tranquila, bajo el anonimato que le otorga el vivir
en la inmensa urbe de Buenos Aires, Argentina, donde ha pasado varios
años tras el "boom" de Beatriz Pinzón, el personaje inolvidable de "Yo
soy Betty la fea", que le sigue generando gratificaciones a Ana María
Orozco, pero que ha intentado dejar atrás para poder continuar con su
carrera actoral.
Por eso, pese a la gran cantidad de ofertas que recibió para trabajar en
televisión, tanto dentro como fuera de Colombia, decidió hacer lo
impensable para muchos, una pausa en la cima del éxito, tomarse el
tiempo necesario para ella, convertirse en madre de una niña que es el
fiel retrato de su belleza, y sólo embarcarse en proyectos artísticos
que no tuvieran que ver con la fama y popularidad.
Esto no significa que sea desagradecida con "Beatriz Pinzón", para nada,
a ella le agradece su crecimiento como persona y profesional, además de
la satisfacción de crear un personaje, en el efímero mundo de la
televisión, sencillamente inolvidable.
Tras Beatriz, la fea más querida de la televisión mundial, y con docenas
de propuestas sobre la mesa, se decidió por un pequeño montaje teatral
de la clásica obra "Muelle oeste", el cual presentó en la edición de
2004 del Festival Iberoamericano de Bogotá para luego realizar algunas
giras por México y Bolivia.
"Nunca se termina de aprender en el arte. Después de Betty quedé
agotada, me sentía vacía y necesitaba volverme a nutrir. Esto lo
conseguí en el cine y el teatro", comentó Ana María Orozco desde Buenos
Aires, Argentina.
Pero antes de partir a tierras gauchas, Ana María tuvo la oportunidad de
trabajar en una película colombiana que sólo hasta este año logró ser
exhibida en el país: "El Colombian Dreams".
Felipe Aljure, director de la cinta, asegura que cuando Ana María Orozco
se presentó al casting, tuvo sus dudas, todo por la sombra del papel de
"Betty la fea", pero ella se comprometió tanto, que logró hacer un
personaje ajeno al televisivo.
"Ana María se fue a Nueva York, armó el personaje allí y nos llegó con
una propuesta que nos sorprendió a todos. Realmente al verla en la
pantalla, no se nota para nada su anterior personaje. Es una gran
profesional", comentó Aljure.
Para Ana María, el papel de la esposa de un locutor de radio erótico que
alcanza la excitación a través de una cachetada, fue un triunfo actoral.
"La gente ve mi personaje y se toma unos minutos para identificarme, no
sólo por la caracterización, que se basa en un vestuario y un cambio de
corte de cabello, también en las formas y estilo de esa mujer".
Pero sin duda, en medio de su búsqueda actoral, uno de los momentos más
importantes, como mujer, sucedió el 11 de junio de 2004, cuando nació
Lucrecia, su hija, por quien volvió a dejar de lado su trabajo, para
concentrarse en su faceta de mamá.
Sólo hace un año contrajo matrimonio con el padre de Lucrecia, el músico
Martín Quaglia. Eso sí, como es habitual en Ana María, lejos de las
cámaras, manteniendo su vida privada a una distancia prudente de su vida
pública.
Un regalo para Lucre
Ella lo confiesa. Su intención en este tiempo era dedicarse a su hija y
su preparación profesional. Sin embargo, llegó a sus manos el perfil de
Pilar, uno de los personajes principales de "El Ratón Pérez", la
película que se ha convertido en el mayor suceso cinematográfico
argentino y que llega a las carteleras nacionales a partir de la próxima
semana.
"La verdad actuar no estaba dentro de mis planes este año y accedí al
papel poco enamorada del personaje. Pero la historia empezó a
encantarme, por sus dosis de acción, humor y aventura", confiesa Ana
María Orozco.
Además, Lucrecia tuvo mucho que ver en dicha elección. "La historia y su
desarrollo me hizo pensar mucho en los niños, en la reacción de mi hija
frente a la película. Eso también tuvo mucho que ver en que aceptara
definitivamente".
Pilar, su personaje, es una madre que trabaja como arquitecta, que
además tiene una hija y se involucra directamente con el protagonista,
el Ratón Pérez, el personaje en el que Lucrecia cree, como Ana María lo
hacía de niña.
"De pequeña, cuando se me caía un diente, lo ataba a una cinta. Para mí,
esta historia anima a los padres a volver a creer en las fantasías".
Ana María desesperada
Similar camino recorrió con "Susan", el personaje que interpretará en la
versión colombiana, que se graba en Buenos Aires, de la serie
estadounidense "Desesperate Housewives", que en español será "Amas de
casa desesperadas".
Asegura que desde siempre le encantó "Susan", una mujer con una gran
disposición al amor y las aventuras, por lo que siempre estará inmersa
en líos sentimentales.
"Las situaciones en las que se ve involucrada Susan son muy divertidas.
El humor genera muchas posibilidades en un personaje, más si este tiene
cierta inocencia que lo lleva a cometer errores", asegura Orozco, quien
entró en un receso de las grabaciones de esta serie.
Allí se ha reencontrado con actores colombianos con quienes ha trabajó
en varias producciones en los años noventa, como Víctor Mallarino, el
director de la serie.
"Con Víctor nos conocemos desde 'Sangre de Lobos', y como director y
actor es todo un profesional. Es muy bueno tener la dirección a un
excelente actor", continúa la actriz.
Afirma que no ha seguido el éxito mundial del personaje creado por
Fernando Gaitán, Betty, porque para ella es un tema superado, sólo ve
hacia al frente, los retos actorales que están por venir.
Las ofertas no terminan de llegarle, y mientras graba la serie para
Colombia, se prepara para un nuevo reto actoral, su tercera
participación en el cine, la segunda en tierras argentinas.
Fuente: Periódico
La Patria de Colombia
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