La presencia de la hija de ambos, Lucrecia (un año y medio), en el lugar fue estelar y se llevó la mirada de curiosos y presentes. Todo fue tan casero que los novios, una vez que dieron el sí ante la jueza, se despidieron de los padres de Martín (Clara y Fito, que vinieron desde Mar del Plata) y volvieron al departamento que habitan en Palermo. Enamorados como dos adolescentes, así se mostraron Ana María y Martín, quien compró un gran ramo de jazmines para ella. La reconocida actriz, en tanto, llevó las alianzas en una cajita de madera artesanal. Cuando la jueza estaba por concluir el acto, ‘Betty’ dijo: “!Momento que tengo unas alianzas!” y todos rieron. La magistrada ya le había deslizado algunos halagos a la colombiana: “No tenía el gusto de conocerte personalmente. Vi varios capítulos de la novela”. Pero el novio, muy tímido, también tuvo su capítulo: “Al señor no le conozco la voz”, le recordó la jueza y nuevamente provocó otro momento de distensión. Los testigos Norma Moreno y Lionel Comberti, amigos de Quaglia, aprovecharon para hacerle bromas a los novios. Desde mediados de octubre del año pasado que la pareja vive en Buenos Aires. Se conocieron en julio de 2003 en Nueva York en un bar donde él, guitarrista de jazz, tocaba esa noche. Músico de fino estilo, formó parte de los artistas que dieron brillo a El Taller Latinoamericano, un prestigioso centro cultural ubicado en Broadway. Ana María luego tuvo que regresar a Colombia para filmar ‘El colombian dream’ y regresó con la feliz noticia del embarazo de la niña, que nació en el país de García Márquez. Después de haber filmado este año ‘El ratón Pérez’, ya rechazó varios ofrecimientos para hacer televisión. Por ahora, una de las colombianas más famosas, prefiere pensar en la familia. Fuente: Revista Semana de Argentina |