Embellecer o no a Betty

11 de julio de 2000

Por Gustavo Cortez Galecio
Ana María tiene buenos recuerdos de Guayaquil Ana María Orozco derrocha sencillez y cordialidad. Frente al espejo, mientras se quita el maquillaje que la convierte en Betty, la fea, confiesa conocer y tener muy buenos recuerdos del Ecuador, como consecuencia del peregrinaje artístico de su papá, Luis Fernando Orozco.

"Hace 20 años, cuando tenía siete, estuve en Ecuador, y especialmente en Guayaquil. Mi papá fue contratado para hacer un café concierto con una pequeña obra de teatro cómica que tenía, y entonces, como teníamos un mes de vacaciones, nos quedamos allá todo ese tiempo. Tengo fotos de la playa, de Salinas", expresa.

El éxito de la telenovela, asegura, no le ha cambiado la vida. "Es que uno todavía no alcanza a asimilar o a entender lo que pasa. Somos un equipo muy sencillo, trabajamos mucho y muy duro, entonces como que cada uno sabe en lo que está y no me deslumbra la fama. Todo lo contrario, me aturde un poco. La popularidad se siente, pero de allí a que afecte realmente, yo no creo en nada de eso".

¿Puedes ir al supermercado?

Sí, yo sigo haciendo mi vida normal, aunque tampoco es que tenga mucho tiempo libre.

¿Y te reconoce la gente?

Me felicitan. En general la gente es muy amable.

¿Cuantas novelas has hecho?

En diez años, una por año. Hice una novela que se llamaba La huella silvestre, como protagonista, así como en Almas de piedra, y participé en varias como actriz de reparto.

Y cuando hubo la oportunidad de ser La fea, ¿lo pensaste?

Nooo. Yo rogué para que me dieran el personaje. Fue difícil, hubo muchas actrices que hicieron el casting. Pero el personaje estaba tan bien dibujado, tan bien concebido, que fue muy fácil adentrarse en él. En Ecuador es muy popular la risa de Betty...Es como la de un ganso. Así la había pensado Fernando (Gaitán), y con Nicolás la practicamos como un mes, hasta que salió.

Fuente : Periódico Hoy de Ecuador. Regresar a Noticias