Colombia muestra su talento, entra en escena Mapa Teatro

1 de mayo de 2003 (Santa Cruz - El Nuevo Día)


Los artistas colombianos de Mapa Teatro acapararon la atención desde ayer en el IV Festival Internacional. El grupo no sólo trae en sus filas a actores muy conocidos en Bolivia a través de la televisión, sino que planteará esta noche una propuesta escénica que sale del molde del teatro convencional.

La compañía, dirigida por Rolf Abderhalden, eligió un galpón para representar lo que en su historia, Muelle oeste, es un hangar ubicado en un puerto y allí dará rienda suelta a su propuesta hoy a las 20.30 y mañana a las 21.30.
El grupo de actores llegó ayer muy temprano. Está integrado por artistas de varias generaciones, desde Lucy Martínez a quien el director Abderhalden presenta como fundadora del teatro colombiano, hasta jóvenes figuras que arrancan su carrera en la escena colombiana. En ese lapso se ubican Jairo Camargo y Ana María Orozco quienes participaron de la telenovela “Yo soy Betty, la fea” en los papeles de Dr. Alirio Pelafán y Betty y que están en Santa Cruz para dar a conocer otra faceta de su trabajo actoral.

Todo el elenco en una conferencia de prensa valoró la obra de Koltès que representan como la posibilidad que tienen de hacer un teatro diferente al tradicional. Coinciden en que se trata de un drama que recupera el uso de la palabra y del texto como los principales recursos por sobre un teatro más gestual y coreográfico que en los últimos tiempos ganó terreno entre las tendencias. Todos también ven en la televisión y en cine, en menor escala, no sólo fuentes de trabajo, sino lenguajes diferentes para explayar la actuación, pero pese a ello destacan y optan en la práctica por el teatro.

Jairo Camargo tiene tanto recorrido en las tablas como en las pantallas grande y chica. Para él el teatro “es un espacio menos artificioso, más sincero y real”. Particularmente valora su participación en Mapa Teatro y en “Muelle oeste” porque es “una realidad muy distinta”. Su integración a ese grupo le significó el replanteamiento de su carrera en teatro y la evidencia de que aún le quedan cosas por descubrir en ese arte del que pensó que ya conocía todo. “Pensé que nada me podría ya sorprender y ‘Muelle oeste’ me ha reencausado”, dice.

Lucy Martínez también prefiere el teatro. Contundentemente afirma que “es mejor porque enriquece en todos los aspectos de la vida. Pones los pies sobre la tierra y también vuelas, pero, el teatro es arte. Lo otro es bastante frívolo. La televisión ha tomado unos rumbos que se desvían de lo que podría ser una buena televisión para educar e incentivar a la gente”, observa. A Diego Trujillo el teatro le recarga energías y su reencuentro con él, después de probar incluso el cine hollywoodense, fue definitivo.

Ana María Orozco reconoce que el teatro es nuevo en su carrera. “Es un aprendizaje riquísimo y estoy contenta con esta oportunidad porque quería alejarme un poco de la televisión. En el teatro estoy encontrado un sentido a la actuación”, afirma sobre la actividad que reemplazó su tormentoso paso por la grabación de la telenovela que le dio fama y las presiones que ella conlleva.

Para Mapa Teatro la diversidad cultural colombiana y la razón del arte en esa realidad, a veces problemática, afloran la creatividad como válvula de lo que puede dar Colombia, país estigmatizado por la guerrilla y el narcotráfico.

“Muelle oeste” tiene parlamentos en quechua

Bernard-Marie Koltès, el autor más importante del teatro francés de fines del siglo XX, “Muelle oeste” pone en escena el encuentro inexplicable de ocho seres humanos en un hangar, a orillas de un río en una gran ciudad portuaria occidental. Cada uno de los personajes de este bajo mundo, se verá sometido, desde su propia perspectiva al comercio de sus deseos y necesidades. Estos personajes, desarraigados de sus lugares de origen, de su raza o de sus condiciones de vida, negociarán con lo que les queda para cumplir su ineludible destino. Todo transcurre en un lugar sumamente extraño, un refugio de mendigos, homosexuales, camellos, ajustes de cuentas, lugar donde la policía jamás pisa, por oscuras razones. El director Abdenhalden considera que los personajes sólo pudieron haberse reunido en el teatro, no así en la vida real. Es una historia en la que se habla quechua -lo hace la actriz Lucy Martínez-, la madre en la historia, de orígenes peruanos, que al morir retrocede en su memoria y dice recuerdos, en voz alta, en su idioma nativo.

Fuente : Bolivia.com
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