Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Sábado 03, Mayo de 2003

El submundo de Mapa Teatro fue ovacionado


Sólida. Ana María Orozco en el Pontiac, la actriz demostró que no es sólo pantalla

Un hoyo, un hueco marginal, sucio y oscuro, con vidas humanas desquiciadas que peregrinan por el resto de sus vidas como bestias, abandonados, sin lugar que los contenga. Ocho personajes, de lo más diverso, pusieron en escena Muelle Oeste. Además de la calidad estética de los textos de Bernard- Marie Koltés, uno de los principales referentes del teatro francés del pasado siglo, las interpretaciones y la puesta en escena fueron una clase de teatro, no nuevo, pero sí renovador. Los actores tuvieron que soportar, en los primeros minutos de la obra que dura 90, algunos problemas de sonido. Un aguacero se desató en medio de la representación creando un climax perfecto. La obra cobra intensidad a medida que el drama acentúa su coherencia y revela la identidad de cada uno de los personajes. Oscuros, truculentos, casi irreales, pero ciertos. El trabajo de iluminación es lo estéticamente más bello y complicado. Un lujoso Pontiac, cuyo propietario desea encontrar el suicidio en las aguas del río, una vieja prostituta y Rodolfo, el padre que se niega a reconocer a sus hijos, son algunas de las puntas de la madeja que hilvana varias historias, donde no hay un personaje principal claro. El eje es la obra misma, ejecutada por profundos parlamentos que se equilibran entre uno y otro personaje. Dirigida por Rolf Abderhalden, la obra recibió la aprobación unánime del público, que despidió calurosamente al grupo colombiano. Fue el estreno de Mapa Teatro en Santa Cruz, uno de los puntos más altos del evento cultural. (RD)

Fuente : Periódico El Deber de Bolivia
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