Nº 263 VIERNES 31 MAYO 2002
“Betty [la ex fea] exorciza los problemas a través del chiste”


Ana María Orozco, Betty la (ex) fea, dice que le atraen “las bellezas extrañas”. Vuelve al ataque en Ecomoda, la segunda parte de la telenovela.
Texto: Marina del Mar.

DOCTOR PSICO. JUANJO ROBLEDO

Experto en los intríngulis del cerebro, el doctor Psico recibe en su consulta a la actriz colombiana Ana María Orozco, Betty-la-patito- feo, convertida en cisne con complejos.


LA guapa: traje ajustado, cabello azabache, labios carnosos. Y ojeras. La culpa la tiene la ex fea, Betty. El personaje que interpreta Ana María Orozco tiene más admiradores que las modelos de las pasarelas. También en España, donde el patito estuvo unos días justo antes de convertirse en cisne. Porque, desde el 17 de mayo, Betty la fea es definitivamente guapa para los telespectadores españoles. Ahora se desenvuelve en Ecomoda, la segunda parte de la telenovela que ha ocupado los primeros lugares en más de treinta países. Bienaventurados los feos (o ex feos) por rentables.

Doctor Psico. ¿El mundo está lleno de feos?
Ana María Orozco. (Nota: risas). El público se identificó con la telenovela porque se enfrenta a problemas como los de Betty, y en el fondo le gusta reírse de ellos. En la serie se hace lo mismo. Los personajes se muestran tal como son, sin máscaras, exorcizan los problemas por medio del chiste.

D. P. ¿No fue cruel el cambio de fea a guapa?
A. M. O. Sí. Fue muy discutido en Colombia. Se hizo una encuesta nacional y el guionista concluyó que finalmente era una telenovela, ficción, y la gente quiere ver un sueño hecho realidad. Una parte de ese sueño es que Betty cambiara para callar a muchas personas.

D. P. ¿La pinta es lo de menos?

A. M. O. (Nota: risas). Todos nos hemos sentido inseguros de nuestro físico alguna vez. En la adolescencia las mujeres nos llenamos de complejos, sin razón, por cualquier comentario. Además, la gente más insegura suele ser la que más critica. Hay que aceptarse.

D. P. Un complejo.
A. M. O. De adolescente era muy delgada y me sentía fatal, pero finalmente aprendí que uno es uno y que hay para todos los gustos.

D. P. ¿Los culebrones son nocivos para la salud?
A. M. O. Depende de la telenovela, pero en exceso, sí es nocivo. La televisión es un medio muy poderoso que se mete sin permiso en las casas. Se podrían hacer cosas mucho mejores que vender esas ideas de que todas las mujeres tienen que parecer reinas de belleza. Desgraciadamente eso no pasa, y la gente se conforma con el morbo que le venden.

D. P. Reivindicar la fealdad en un país de misses suena peligroso.
A. M. O. La gente se lo tomó bien, incluso las candidatas. En Perro amor, la telenovela que hice antes de Betty, hacía de una chica que soñaba ser reina de belleza. Creo que la ironía de los papeles sirvió de crítica.

D. P. ¿Qué le parece el tipo de los españoles?
A. M. O. (Nota: gesto severo, diplomático). Son muy cálidos, espontáneos, divertidos. Es la primera vez que vengo a España y los imaginaba más fríos. Me parece gente muy bonita.

D. P. Culebrones mexicanos, venezolanos… ¿Y ahora colombianos?
A. M. O. Poseen un toque muy original. Las telenovelas suelen tener mucho realismo mágico, humor y personajes llenos de vida. La mayoría de las producciones son de buena calidad, la gente que trabaja en ellas todavía tiene mística por lo que hace, sabe que no está produciendo panes sino historias.

D. P. Además, sirven de catarsis a la violencia.
A. M. O. Sí, totalmente. Es una distracción de los problemas diarios, te permiten reír.

D. P. Betty la guapa despierta pasiones… ¿Y usted?
A. M. O. Ni idea, soy muy tímida. No me considero con una personalidad arrolladora, sólo trato de ser auténtica.

D. P. ¿No me dirá que lo primero que ve en un chico es la mirada?

A. M. O. (Nota: risas). Obviamente hay un primer impacto. Pero por lo general los hombres angelicales y perfectos no me gustan, me atraen las bellezas un poco extrañas. Una belleza obvia no me seduce fácilmente.

D. P. De manera que no sueña con el príncipe azul, como Betty.

A. M. O. (Nota: suspiros). Como cualquier persona, soy romántica y sueño con el amor.

HISTORIAL CLÍNICO

Paciente. Ana María Orozco, 28 años, Bogotá (Colombia).

Alergias. A los aviones.

Adicciones. Al cine y a la buena mesa.

Síntomas. Enganchar a miles de espectadores dibujando su sonrisa con aparato o sin él.

Fuente : Suplemento Tentaciones del Periódico El País de España Regresar a Entrevistas