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Domingo,
14 de abril de 2002
'Prefiero ser fea que cursi'
Betty/ Ana María, fotografiada
durante su visita a Madrid.
- ( LUIS MAGÁN )
- KARMENTXU MARÍN
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Pregunta. ¿El personaje de
Yo soy Betty, la fea ha sido el gran chollo de su vida?
Respuesta. Sí, pero no es ni mi única ni mi gran fortuna.
P. ¿Tiene otras?
R. El amor, buenos amigos...
P. ¿El amor por algún tipo como el Armando Mendoza de la serie, o algo
más presentable?
R. Algo más presentable.
P. ¿En qué se diferencia su culebrón de otros?
R. Se diferencia muchísimo de los culebrones normales, porque Betty es como
la antitelenovela, la antiheroína, y tiene mucho sentido del humor. Y hay
muchas situaciones cotidianas.
P. Ahora que va de mona, ¿echa de menos el aparato dental, las gafotas y
el vestuario de teresiana?
R. Como Ana María, no. Pero Betty, ahora que estamos grabando la
continuación, Ecomoda, sí. Eran parte de sus inseguridades.
P. El éxito de la serie en su tierra y en una veintena de países, ¿es porque
refleja la Colombia de hoy?
R. Sí, pero creo que no sólo Colombia, porque las inseguridades humanas, las
pasiones, los celos, la envidia son universales.
P. Que gane la fea, aunque sea una fea llena de másters; que suba en la
empresa y enamore al chico es una revolución en el género.
R. Yo creo que eso ya ha pasado a lo largo de la historia, con mujeres muy
talentudas que no son tan agraciadas físicamente. En las telenovelas nos han
acostumbrado a otras cosas, pero la gente está abierta, y la prueba es que
recibieron muy bien a Betty.
P. ¿Es usted tan estrechita y recatada como su personaje?
R. No tanto. No soy pudorosa, pero tampoco me gusta andar ahí como
exhibiéndome. Me gusta sentirme como femenina y agradable.
P. ¿En qué es agradable?
R. [Ríe] Es muy difícil decirlo uno mismo. Pues tal vez soy muy sensible de
pronto. Y, aunque tímida, soy abierta con la gente y trato de entenderla.
P. Tímida y pudorosa, pero en pantalla no se corta nada con Armando
Mendoza.
R. Es que Betty es una mujer en todo el sentido de la palabra, y siente
pasión.
P. Habrá visto la razón que tiene su padre en la ficción, cuando le dice: 'Mija,
tenga cuidao, que el diablo es puerco'.
R. Pues creo que Betty no piensa igual. Es más abierta. Las personas que
parecen tan reprimidas e introvertidas, de pronto en otras facetas de su
vida se desbordan.
P. Visto lo que ha triunfado como fea, ¿le compensaría serlo?
R. En mi carrera nunca he pensado en mostrarme como la más bonita. Lo que
quiero es ser una buena actriz.
P. ¿Estudió algo para ello?
R. Mi papá es actor, siempre he estado trabajando en televisión, y yo siento
que he hecho mi carrera en ese medio.
P. Cuando a Betty le ofrecieron una mordida se armó tal polémica en Colombia
que intervino el presidente Pastrana para que no la aceptara. Qué pasada,
¿no?
R. Nos sorprendió muchísimo, porque nos dimos cuenta en lo que se había
convertido Betty para la gente, que era como un mito, la habían sacralizado.
P. Hugo Lombardi, el diseñador de Ecomoda, la empresa de la serie, estuvo
casado con usted. ¿Era igual de gay en la vida civil?
R. Noooo, por favor. Todos somos actores, y en Colombia se trabaja con mucha
mística y mucha entrega.
P. Dígame en qué se parece a Betty y en qué no.
R. Me parezco en la talla de los zapatos y del brasier y en la tenacidad. No
me parezco en cómo reacciona cuando la engaña el hombre al que ama. Yo me
hubiera desaparecido. Y además, no tengo ni idea de economía.
P. Tras protagonizar esta historia del patito feo llevada al mundo
laboral, ¿se cree directamente un cisne?
R. Sí. La Betty nueva lo es.
P. ¿Qué soñaba de niña?
R. Quería estudiar Bellas Artes y ser una gran pintora. Pero empecé a
actuar.
P. ¿Qué hace cuando no trabaja?
R. Me gusta ir al cine, caminar y tomarme un cafecito, ver libros, comprar
libros...
P. ¿Y se los lee?
R. Sí.
P. ¿Qué le aporta la filosofía oriental, que tanto le gusta?
R. Me gusta porque me he criado un poco orientada hacia el budismo por mis
padres, y me da como tranquilidad.
P. La muñeca de Betty se vende en algunos sitios más que la Barbie. ¿Usted
prefiere ser fea o cursi?
R. Pues prefiero ser fea que cursi
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PERFIL
Tiene 28 años, y la telenovela con rasgos de telecomedia que
protagoniza llegó a alcanzar el 42,2 de cuota de pantalla. Le gusta
comer bien, cocinar, dibujar, tejer, y leer a Wilde y a García
Márquez. Hace yoga, y a la pregunta de si tiene hijos, responde: 'Dos
gaticos y una perra'. Si se le habla de política, su representante se
mata a aspavientos para que no conteste. |
Fuente : Periódico El
País de España
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