–¿Y no le duele que haya
vuelto con Marcela?
Claro, porque aún le ama. Pero también piensa que Marcela es la mujer que le conviene.
–¿Alguna vez soñó Betty con unir su vida a la de Armando?
Lo pensó, pero al descubrir el engaño, adoptó una postura más realista. No creo que en este momento Betty se plantee casarse con él. Ha perdido la ingenuidad.
–Ahora Betty es guapa, los hombres quieren salir con ella... ¿Cómo encaja
ella esto?
Betty se siente rarísima, no se lo cree, no acepta todavía su cuerpo. Ella estaba tranquila con su máscara y ahora se está abriendo al mundo. Pero se gusta cuando se mira al espejo y se preocupa por maquillarse y elegir la ropa. –Tú te pareces a tu personaje, sobre todo, en la timidez. Sí, me cuesta mucho hablar en público, posar para los fotos y todo eso. Yo soy así, muchos quieren que sea de otra manera y es muy difícil. La gente, sobre todo la prensa, debería ser más compresiva y verme como un ser humano corriente.
–Ana Mª, ¿quién te ha ayudado a mantener los pies en la tierra?
Mi familia, porque mi padre es un actor de teatro de toda la vida y mis hermanas son actrices. También el apoyo de mis compañeros y de mi novio, Pedro Franco, que ha estado súper firme, apoyándome. De todos modos, no me tomo el éxito en serio.
–¿Has llorado mucho a causa de todas las presiones recibidas?
Sí, hubo momentos muy duros. Gocé mucho con el personaje, aunque también sufrí, porque tiene una carga dramática muy fuerte. Trabajaba 18 horas y encima recibía muchas llamadas y, claro, los nervios se ponen de punta. Los periodistas sólo piensan en su entrevista y, si les dices que no, eres la mala, no se ponen en tu lugar. Lloré y sufrí muchísimo, pero afortunadamente hoy lo veo con más calma.
–¿Quizá pecaste de ingenuidad al enfrentarte a la fama?
Fui ingenua al esperar que los periodistas entendieran cómo soy, que profundizaran en el ser humano.
–¿Y cómo es ese lado humano de Ana María Orozco?
Bueno, yo misma lo estoy conociendo. Trato de ser auténtica y me considero una persona extremadamente sensible. Intento ser mejor persona y eso es para lo que trabajo.
–Tu personaje es muy idealista en el amor, ¿tú también lo eres?
Sí. En el amor la gente pierde la razón a veces, a uno le gusta soñar, idealizar... La vida sin sueños no tiene sentido. –Ahora estás grabando 'Ecomoda', ¿tienes algún otro proyecto? De momento estoy concentrada en esto. Me estresé mucho con Betty, la Fea y prefiero tomarme las cosas con más calma. No tengo afán por ir rápido. Claro que hay proyectos en mente. Y yo, a la hora de elegir, confío en mi intuición. Sé que, cuando llegue el momento de aceptar algo, mi corazón me lo dirá.
–¿Cómo se ve Ana María Orozco en un futuro?
Me gusta vivir el presente, pensar en el futuro es especular. Lo que sí me gustaría es ser anónima en algún momento, tener más vida interior y no estar tan expuesta al exterior. |