"Betty reinvidicó a las feas..." - 7 de Julio de 2006

Entrevista exclusiva de EL LIBERAL a la actriz colombiana Ana María Orozco

Regreso. Ana María volvió a los sets. Con ella hablamos sobre este retorno y lo que significó en su vida la telenovela “Betty, la fea”. La conversación la mantuvimos en Córdoba el lunes pasado cuando presentó el filme “El Ratón Pérez”, en el cual actúa.

Por Emilio Marcelo Jozami
mjozami@elliberal.com.ar (enviado especial a Córdoba)

La talentosa actriz colombiana Ana María Orozco se proyectó a nivel internacional en la telenovela “Yo soy Betty, la fea”. Allí interpretó a Beatriz Pinzón, una mujer fea, torpe pero de una inteligencia superlativa e inversamente proporcional a su belleza. Radicada en Buenos Aires desde hace más de un año, casada con el músico argentino Martín Quaglia y madre de una niña, Ana volvió a la actuación pero en cine (ver nota aparte), dirigida por nuestro compatriota Juan Pablo Buscarini en “El Ratón Pérez”.

Pura amabilidad. Ana María posó para EL LIBERAL. Es una sensible artista radicada actualmente en Buenos Aires.


Presentación. Ana María Orozco junto al director del filme Juan Buscarini (der.) y el director de Animación, Pedro Blumenbaum (izq.), durante la presentación del filme en Córdoba, realizada el pasado lunes 3.

Anteayer, en Córdoba, se realizó el preestreno nacional de esta película que mezcla personajes en 3D con actores y decorados reales. Allí estuvo Ana María y también EL LIBERAL. Con ella conversamos acerca del contenido de la telenovela que le sirvió como una plataforma universal, más allá de su labor en otras novelas.

¿Con la telenovela “Betty, la fea”, se homenajeó a esas mujeres que triunfan más allá de la belleza exterior?
“Totalmente. En el momento de hacer la telenovela, Fernando Gaitán, el creador de la historia, siempre decía que quería reinvidicar a las feas. Yo pienso que lo logró. Ese personaje que compuse llegó al corazón de todos, la recordación de esa novela es inmensa y rompió esquemas y eso es algo muy importante. Eso se logró merced a una narración sólida y realista. Se consiguió porque el alcance de la televisión es inmenso y porque el género de la telenovela es muy querido. La televisión no solamente debería servir para entretener sino también como un medio que contribuya a la reflexión. Gracias a Dios, esto se logró con Betty”.

Después de “Betty…” hubo una continuación de esta historia en “Ecomoda”.
“Lo que pasó es que la gente quería como una segunda parte de Betty. Lo dudábamos un poco porque considerábamos que el mensaje ya había sido expresado en Betty. Hacer una segunda parte no tenía el mismo sentido. Sin embargo, les fue muy bien y todos lo disfrutamos mucho. Pero, para mí, el trabajo más profundo se hizo ya en “Betty, la fea”, y fue el que más disfruté”.


¿Para elaborar a Betty has hecho un trabajo de investigación o fue intuición?
“De todo un poco. Hubo investigación e intuición. Ensayábamos mucho porque queríamos lograr la precisión y la excelencia. Hubo un boceto del personaje, al cual poco a poco se lo fue puliendo. Era muy caracterizado y se consiguió un personaje creíble, que era lo más importante”.

¿Has logrado que el personaje desaparezca de tu vida y afrontes ésta como Ana María Orozco?
“Hoy siento que ya pasó todo el momento de la fama, y eso que nunca llegué a un lugar con la pretensión de decir: yo soy Betty la fea. Fue difícil, hubo un momento en que quise decirle a la gente ¡yo no soy Betty!, ella es sólo un personaje, pero es un proceso que se vive y cuando pasa, la gente va entendiendo. Quiero asumir lo que soy y lo que estoy viviendo en este momento, ser consecuente con ello”.

¿”Betty, la fea” le permitió a Colombia fortalecerse en materia de producción de telenovelas y ponerse en un pie de igualdad con Venezuela y Brasil?
“En Colombia se venían realizando muy buenos productos en materia de telenovelas. Anteriormente, mi país había sobresalido con “Café, con aroma de mujer”. Pienso que Betty ayudó a que se continúen abriendo fronteras”.

Después de “Betty, la fea”, había decidido recluirse

Volvió a actuar por amor a su pequeña hija Lucrecia

Hija del reconocido actor colombiano Fernando Orozco, Ana María tiene una profunda debilidad por el arte. Ha retornado a la actuación en un filme nacional:”El Ratón Pérez”, donde interpreta a Pilar, una madre abnegada y profesional (arquitecta). Su personaje se involucra en la trama de ese noble y leal ratón que coloca monedas bajo las almohadas de los niños que pierden sus dientes de leche. Lo que más le gustó de la historia “es que anima a los padres a volver a creer en las fantasías”.

¿Qué es lo que te conmovió de “El Ratón Pérez” para aceptar ese papel de mamá moderna, trabajadora y preocupada por su familia?
“Por un lado, porque son muchas las mamás que tenemos que trabajar, porque esto es parte de la vida moderna. Un personaje así me pareció muy lindo. Por otro lado, la historia en sí es tierna y te conmueve inmediatamente, y todos crecimos, inclusive yo, con la leyenda del ratón Pérez. Sentí que era una oportunidad linda, como un regalito. Confieso que en mis planes no estaba trabajar, así que cuando me dieron el guión accedí a leerlo poco convencida. Sin embargo, la historia me conmovió inmediatamente ya que, además de ser muy tierna, tiene acción, humor y mucha aventura”.

¿Qué papel jugó tu hija Lucrecia (fruto de su relación con el músico argentino Martín Quaglia) en este regreso a la actuación después de tanto tiempo?
“Tuvo mucho que ver. Me había alejado de la actuación para dedicarme exclusivamente a la maternidad. Cuando me convocaron para la película, en principio, lo pensé porque mi niña era muy chiquita y no quería descuidarla ni un instante. Después, mis temores pasaron porque desde la producción me proporcionaron todo para que me sintiera cómoda y muy cerca de mi pequeña. Esta película es como un regalo para mi hija Lucrecia. Por mi hija volví a actuar después de retirarme por un tiempo, a raíz de lo cansada que estaba después de Betty”.

¿Qué has rescatado con tu participación en esta leyenda?
“Me siento súper afortunada de haber participado en un proyecto tan grande, donde se rescata la niñez, se transmiten valores importantes para los niños y se afianza la importancia que tiene la familia como núcleo de una sociedad. En principio, no me imaginaba que iba a ser así; entonces ha sido como una sorpresa muy linda”.

Culebrones argentinos

La convocaron para trabajar en telenovelas argentinas pero descartó esa posibilidad para dedicarse en exclusividad al cuidado de su hija. “Me llamaron pero, por ahora, debido a la falta de tiempo, no voy a hacer telenovelas”, respondió a EL LIBERAL, y agregó: “No veo muchas telenovelas, pero lo poco que he visto son cosas muy interesantes. La verdad es que en la Argentina tocan temas fuertes y tocan temas sociales muy profundos, como en el caso de Montecristo. Además, estoy maravillada con la temática y estética que desarrollan en los unitarios argentinos”.

Aseguró ser partidaria de que la televisión, sea a través de unitarios o novelas, “la voz de los que no tienen voz. Eso debería ser así siempre. ¡Sería tan bueno aprovechar el poder de la televisión para hacer cosas positivas! Nunca se debe subestimar al público”, remarcó.

Ana Orozco y Fabián Mazzei en una secuencia de El Ratón Pérez, filme que se estrenará en Santiago el 13 de julio.

Lo que no sabía de Ana

Fascinación por Frida y Vincent. “Frida Kahlo (artista plástica mejicana) era una mujer muy intensa, que cambió la historia de las mujeres. Fue una mujer con una autenticidad única, que lo transmitía en su mirada, en sus pinturas. Es muy magnética. Y de Van Gogh me atrae su impresionismo. Van Gogh y Frida, a través de su sufrimiento han transmitido cosas muy intensas, han legado maravillosas enseñanzas. Fueron personas sensibles que supieron interpretar lo que pasó a su alrededor en su tiempo”.

Muere por la comida y el baile árabe. Le encanta la comida árabe y muere por la música de esta etnia. Razones le sobran. Su abuela paterna es libanesa (es de apellido Massah). “Mi papá tiene una gran pasión por sus ancestros, más allá de que nunca fue a El Líbano. En Colombia, sea en Barranquillas o en Santa Fé de Bogotá (donde ella nació) hay una comunidad enorme de árabes. La comida es deliciosa y la música es sensual e intensa. Desde niña me han acostumbrado a todo esto, lo cual amo con locura”.

Fuente: Periódico El Liberal de Argentina

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