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Fantasía cumplida - 4 de Julio de 2006

Por Celina Alberto l De nuestra Redacción
calberto@lavozdelinterior.com.ar

Cuando la representación alcanza a la imaginación, un mecanismo de la fantasía empieza a moverse hacia delante, a alejarse lo suficiente de lo conseguido como para seguir alimentándose de deseo y construir otras imposibilidades. Dentro de las coordenadas de la animación, esa dinámica proveyó en la última década de algunos de los filmes más extraordinarios del género fantástico y cultivó un gusto cada vez más exigente en el público, con estándares que iban superándose de estreno en estreno.

El ratón Pérez no propone nada nuevo en esa carrera y los más exquisitos encontrarán grietas en el universo de verosimilitudes 3D que construye para sus personajes, en algunas secuencias algo rígido y en otras demasiado enfático en sus logros. El hallazgo está sin embargo en el rescate de una sensibilidad particular para la ternura –plasmada con iguales dosis de nostalgia y humor en el retrato de Pérez– y de la historia del ratoncito que se lleva los dientes a cambio de monedas.

Juan Pablo Buscarini (responsable desde distintos puestos de Dibu, la primera Patoruzito, Cóndor Crux) puso las fichas más fuertes en la historia y delegó la realización de su protagonista en la coproducción entre Patagonik y dos estudios españoles.

Duelo de ratones

La descripción del mundo de los roedores, con el barco donde vive Pérez y la fábrica de perlas que provee con dientes, se lleva buena parte de la película y la acción avanza con el viaje de Lucía, una nena que acaba de perder un diente y está convencida de que sin el ratón de los dientes ya no habrá nada en lo que valga la pena creer.

La noche en que iba a recompensarla por su pérdida, Pérez es secuestrado y Lucía se pone al frente de una misión que deberá desbaratar los oscuros planes de Fugaz, ratón traicionero que quiere quedarse con la fortuna de Pérez y embaucar a los chicos de todo el mundo, robándoles sus dientes sin darles nada a cambio.

Ana María Orozco (Betty la fea) en el papel de mamá sostén de familia, Fabián Mazzei como el papá, chef desempleado, y Joe Rígoli como el joyero Morientes, son algunos de los adultos que rodean a Lucía y a su primo Ramiro en la aventura. Del lado de los animados, Roly Serrano le pone la voz al Rata, estrella de la Rockola en la ciudad de los Ratones Perdidos y enemistado con los humanos, niños o adultos, lo mismo da.

Buenas actuaciones de los chicos, diálogos consistentes y el criterio acertado en el hilvanado de secuencias foguean el interés y sostienen la trama. La tensión funciona, pero decae por momentos en algunos desencuentros entre la historia familiar –resuelta con mínimos esfuerzos–, la relación demasiado epidérmica entre los chicos y Pérez y la escasa participación de personajes interesantes pero desaprovechados, como Morientes y el Rata.

Alejandro Awada en la voz del ratón Pérez aporta al héroe una dimensión que la animación capitaliza para la leyenda. Intacta desde la tradición oral llegó de España en el siglo XIX, la historia del guardián de los dientes se mueve ahora sobre un par de botines Sacachispas y devuelve a los chicos el protagonismo en la fantasía. A ellos les tocará mantenerla viva.

Fuente: Periódico La voz del Interior de Córdoba, Argentina


El ratón que tiene deseos de justicia - 13 de Julio de 2006

El film tiene una impecable factura técnica y mucha fantasía Foto: Buena Vista

"El ratón Pérez" (Argentina/2006). Dirección: Juan Pablo Buscarini. Con Ana María Orozco, Fabián Mazzei, Delfina Varni, Nicolás Torcanowsky y las voces de Alejandro Awada, Roly Serrano, Mariano Chiesa y otros. Guión: Enrique Cortés. Director de arte: Daniel Gumelberg. Fotografía: Miguel Abal. Música: Daniel Goldberg. Presentada por Buena Vista International. Duración: 94 minutos. Calificación: apta para todo público.
Nuestra opinión: buena

Inquieta y simpática, Lucía pierde un diente y sus padres la ilusionan con la posibilidad de que el ratón Pérez pasará por su habitación y dejará bajo su almohada una moneda. El roedor, tan travieso como la pequeña, vive en un barco anclado en el puerto junto a otros ratoncitos que reciben los dientes que él consigue, los pulen, los tallan y los convierten en brillantes perlas. Estos dientecitos, ya transformados en fulgurantes joyas, son recibidas por un comerciante que paga su peso en monedas de oro.

Lo que sería un trámite comercial y rutinario, deja de serlo cuando unos delincuentes ambiciosos deciden secuestrar a Pérez y quedarse con su barco y su fortuna. Pero allí está Lucía que, junto a su amigo Ramiro, intentará rescatar a ese ratón cálido y audaz que, de pronto, se ve inmerso en una serie de travesuras en su deseo de mantener la ilusión de los niños. Narrada en una asociación entre el dibujo animado y los personajes de carne y hueso, la fábula recorre -con impecables toques técnicos y graciosos disparates- las andanzas de ese animalito que, siempre dispuesto a poner en juego su astucia, luchará contra quienes desean quedarse con las perlas que, en otros tiempos, fueron patrimonio de los niños.

La trama, con un buen caudal de inocencia y mucho de diversión, transita con habilidad esas carreras contra reloj que la querible Lucía y su compañero de andanzas buscarán la forma de hacer justicia frente a los malvados de turno y así, con pinceladas de comedia familiar, esta producción nacional pone de manifiesto que nuestra pantalla ya está lo suficientemente madura para insertarse en un género de nada fácil resolución, como es el de acercarse al público infantil aquí dispuesto a seguir las aventuras y desventuras del mítico ratón Pérez.

El diseño digital apoya acertadamente la historia, y el director Juan Pablo Buscarini supo otorgarle un singular toque de magia a un guión predispuesto a recorrer las andanzas de su protagonista, ratón con deseos de justiciero, y de esa niña que lo ayudará a transitar tantas acechanzas y peligros.

Ana María Orozco, Fabián Mazzei, Delfina Varni y Nicolás Torcanowsky aportaron simpatía a sus respectivos papeles, en tanto que las voces de Alejandro Awada y Roly Serrano, entre otras, dieron vida a los ratones de la fábula. Con estos elementos de vital importancia en el film, "El ratón Pérez" se convierte, pues, en un divertido pasatiempo que, sin duda, será gozado por la platea menuda. Bueno

Adolfo C. Martínez

Fuente: Periódico La Nación de Argentina



El valiente recaudador de los dientes de leche - 13 de Julio de 2006

"EL RATON PÉREZ" TRASLADO AL CINE CON ACIERTO EL PERSONAJE RELACIONADO CON LOS NIÑOS

"El Ratón Pérez". Argentina, 2006. Con animación y actores. Dirección: Juan Pablo Buscarini. Guión: Enrique Cortés. Fotografía: Miguel Abal. Dirección de arte: Daniel Gimelberg. Vestuario: Constanza Balduzzi. Director de animación: Pedro Blumenbaum. Música: Daniel Goldberg. Actores: Ana María Orozco, Fabián Mazzei, Delfina Varsi y Nicolás Torcanowsky, con las voces de Alejandro Awada, Roly Serrano y Mariano Chiesa. Presenta: Buena Vista. Duración: 91 minutos. Calificación: Para todo público.

Nicolás Torcanowsky, Delfina Varni y Pérez, cuando es liberado de su cautiverio.

La clásica leyenda de "El Ratón Pérez" adquiere en esta versión cinematográfica una interesante propuesta estética y de buen entretenimiento. El filme reúne animación en 3D y actores y de esa unión surge una historia en la que se mezclan la comedia familiar, el espíritu de aventura y hasta cierto tono épico, que le sienta muy bien a esta nueva producción de Patagonik Filme Group, los mismos que hace algo más de diez años crearon "Dibu. La Película".La versión local de Pérez cuenta la historia de Lucía una niña bastante inquieta y traviesa, hija única de una arquitecta y un chef, que un día pierde un diente y sus padres le dicen que a la noche vendrá el Ratón Pérez, se llevará el diente y a cambio le dejará una moneda de oro. Lo que ocurre es que el pequeño roedor logra llevarse el diente, pero cuando está a punto de dejar la correspondiente moneda de recompensa, no puede hacerlo porque es secuestrado por un equipo de malhechores.

EJERCITO DE RATONES

A partir de ese momento el relato adquiere un eficaz vigor dramático. La acción comienza a desarrollarse a través de escenarios de un gran atractivo visual, en el que coinciden, entre otros, un barco, en el que vive Pérez, convertido en una especie de fábrica, en la que un ejército de ratones, pule y prepara los dientes que serán convertidos en perlas y luego canjeados por monedas de oro a un joyero amigo del altruista ratón. Los que intentarán liberar a Pérez de las garras de sus secuestradores son precisamente Lucía y su primo Ramiro, un niño con dotes de inventor que es capaz de crear una bicicleta voladora que le permite a él y a su prima, vivir algunas peligrosas situaciones. Con un magnífico trabajo de animación digital, la imagen de la familia de ratones adquiere una notable personalidad y sensibilidad en sus caracteres, entre ellos se ubican, además de Pérez, María Laucha, su secretaria; El Rata, dueño de un boliche rockero en el que se reúnen los roedores y el comandante Permanencio Fugaz, un ex ayudante del protagonista.

La dirección de Juan Pablo Buscarini tiene un buen equilibrio en las escenas en las que intervienen los personajes reales y los animalitos animados. A esto se suma una sostenida evolución dramática en las escenas en las que Ratón Pérez intenta escaparse de sus secuestradores. La fotografía y los dibujos apuntan a una gama de colores más bien de tonos ocres y no demasiado brillantes, a la vez que puede observarse algunas originales imágenes de Buenos Aires, de la que se eligieron sus edificaciones de estilo más europeo. Espontáneas, con humor y naturalidad son las actuaciones de los pequeños Delfina Varni y Nicolás Torcanowsky y lo mismo ocurre con la actriz colombiana Ana María Orozco, conocida en nuestro medio por la serie "Betty, la fea".

Juan Carlos Fontana

Fuente: Periódico La Prensa de Argentina


Los niños y los ratones primero - 13 de Julio de 2006

CINE - EL RATON PÉREZ : CRITICA

Combinando humanos y dibujos en 3D, "El Ratón Pérez" es una simpática aproximación al legendario personaje, y un salto de calidad para la animación local. Pablo O. Scholz
pscholz@clarin.com

Más cerca de Stuart Little que de Dibu, este Ratón Pérez autóctono tiene suficientes elementos como para entretener a los más chicos, sean o no creyentes del personaje, o le queden o no dientes para poner debajo de la almohada y esperar una recompensa. la película en sí lo vale.

Aquí el Ratón Pérez básicamente coordina a otro grupo de ratoncitos. El recolecta los dientes de los niños por la noche y con sus ratoncitos operarios fabrica perlas, que a la vez entrega a la joyería de Morientes (Joe Rígoli), quien le paga con monedas, las que terminan debajo la almohada de los niños. Todo bien, hasta que el comandante del barco en el que Pérez y los suyos viven se rebela y quiere quedarse con todo, en complot con un sobrino de Morientes.

Salvo los ratones, el resto de los personajes no está dibujado. La que se involucra para rescatar a Pérez y devolver todo como debe ser es Lucía (Delfina Varni, vista en Floricienta), y sus padres, un chef que miente a su familia porque no consigue trabajo (Fabián Mazzei) y su madre (Ana María Orozco, de Yo soy Betty, la fea), arquitecta y de viaje por Córdoba.

Como suele suceder muchas veces en que interactúan humanos con dibujos, a estos últimos puede resultarse más sencillo moverse en un espacio predeterminado, y sus movimientos, a veces mecanizados, pueden parecer más normales que los de los actores.
Entre lo que puede generar extrañeza vaya por ejemplo que algunos personajes se tratan de vos, otros de tú y unos terceros de vos y de tú, depende de con quién hablen.

El Ratón Pérez, en coproducción con España, marca un salto de calidad en lo que respecta a la animación en la Argentina. La trama es fácil de seguir para los chicos, hay buen humor, los necesarios momentos de valentía y hasta de reconciliación. Una buena opción para chicos de hasta nueve años.

RATA BLANCA. Pérez y Lucía, en uno de los momentos en que interactúan dibujos y actores. (Patagonik)

Ficha

El Ratón Pérez

- Comedia TITULO ORIGINAL IDEM (ARGENTINA/ESPAÑA, 2006) 90 MIN, ATP DIRECCIÓN JUAN PABLO BUSCARINI INTERPRETES FABIÁN MAZZEI, DELFINA VARNI, ALEJANDRO AWADA SALAS LOS ANGELES, ABASTO, V. RECOLETA

BUENA

Fuente: Periódico Clarín de Argentina


 Critica en Terra Argentina "El ratón Pérez" - Julio 2006

5 puntos

Este film es un cuento infantil de principio a fin, sin demasiadas complicaciones en cuanto a su trama. La aparición del ratón protagonista es más bien breve, y la resolución técnica, sin ser excelente, resulta correcta. El problema reside en el cuento en sí, que resulta demasiado breve para un largometraje y se vuelve reiterativo y, para peor, explicativo. La necesidad de que todo quede claro atenta contra la imaginación que, en principio, el film debería de convocar, y se busca más "enseñar" que entretener, lo que genera secuencias afectadas y aburridas.

Sipnosis

Lo que podría ser un encargo rutinario para Pérez, el ratón que cambia dientes por monedas, se transforma en un enorme problema cuando unos malhechores intentan apoderarse de la fortuna del personaje. Un par de niños lo ayudarán a desembarazarse del problema.

Ficha Técnica

EL RATÓN PÉREZ

· Título original: El Ratón Pérez / Argentina / 2006
· Duración: 90 minutos
· Clasificación: Apta para todo público
· Género: Comedia
· Actores: Ana María Orozco, Delfina Varni, Fabián Mazzei
· Músico: Daniel Goldberg
· Director: Juan Pablo Buscarini

Fuente: Terra Argentina


Un roedor argentino y emprendedor - 13 de Julio de 2006

Cine | “ el raton Pérez”, animación digital mas actores y decorados reales

El Ratón Pérez reivindica la animación nacional.

Por H. B.

Teniendo en cuenta el desolador panorama nacional, puede sonar a poca cosa decir que El Ratón Pérez tal vez sea lo más parecido a un producto digno que el cine de animación comercial argentino haya dado en toda su historia sonora. Bastaría compararla con Patoruzito 2, para poner el ejemplo más cercano, para comprender hasta qué punto en sus mejores momentos la película dirigida por Juan Pablo Buscarini representa, para la animación argentina, una novedad. Una película que no da vergüenza: tal vez de eso se trate.

Novedad para la animación nacional: un producto digno.

Combinación de animación digital con decorados reales y actores de carne y hueso, da toda la sensación de que El Ratón Pérez hubiera sido bastante mejor si se hubiera dejado sólo el primer término de la ecuación y se hubieran eliminado los otros dos. Es en el terreno de la digitalización donde la producción de Patagonik hace el mejor papel, resultando mucho más “argentina” (en el sentido insultante de la palabra) en los otros terrenos. Según la visión del guión (producido, al fin y al cabo, por una corporación), el Ratón Pérez (voz de Alejandro Awada) es un empresario sumamente exitoso, que deberá pagar el precio de la codicia por parte de aquellos que quieren llegar a tener tanto como él. Pérez vive en un barco, en el puerto, junto a cientos de otros roedorcillos que trabajan, más que como ratones, como marranos. ¿En qué trabajan? En la recepción, tallado, pulido y procesado de dientes, a los que dejan brillantes como perlas. Bah, los convierten en perlas, directamente, proceso alquímico que el guión no se molesta en explicar. Y se las venden a un joyero, Morientes (Joe Rígoli, que siempre tuvo cara como de ratón), que les paga en monedas de oro.

Ya se sabe que siempre hay alguien ambicionando la riqueza de los pobres millonarios, en este caso un grupo de malvados que incluyen a una rata mesiánica, que quiere quedarse con todo. Bueno, sí, como se verá, el guión es bastante tirado de los pelos y hasta se lo puede llegar a encontrar más procapitalista que Tío Rico McPato. Pero en todo lo que tiene que ver con la reconstrucción del submundo ratero-portuario, la cosa funciona. El ritmo es veloz; la animación 3-D es convincente; las figuras no se dan de patadas con los fondos, la música (de Daniel Goldberg) tiene presencia dramática y se escucha fuerte y bien. Claro que no todas son flores, precisamente. Como ya se dijo, hay un visible desbalance entre los segmentos animados y los que transcurren en decorados reales, fotografiados con una chatura y oscuridad mucho más típicas de la media industrial argentina.

La historia familiar de la nena (Delfina Varni) importa poco y nada, con un conflicto apenas garabateado alrededor del padre, que tiene ínfulas de chef y sin embargo termina cocinando en un bolichón de la zona del puerto. La figura de la madre aparece más diluida aún. Encima, la colombiana Ana María Orozco no parece la misma actriz que componía a “Betty la Fea” en la tele, mientras a su lado Fabián Mazzei da la impresión de actuar a disgusto. Sobre el final la cosa levanta, con un rescate en balsicleta, invento de un gordito amigo de la protagonista, que es un poco bici, otro poco balsa y algo de ala delta también. No está mal.

5-El Raton Pérez

Argentina, 2006.

Dirección: Juan Pablo Buscarini.

Guión: Enrique Cortés.

Director de animación: Pedro Blumembaum.

Intérpretes: Fabián Mazzei, Ana María Orozco, Delfina Varni, Nicolás Torcanowski, Joe Rígoli, Diego Gentile y la voz de Alejandro Awada.

Fuente: Periódico Página/12 de Argentina


El ratón Pérez (España / Argentina - 2006 - Julio 2006

3 estrellas (1- a 5 estrellas)

El cine de animación infantil argentino sigue evolucionando en procura de, al menos, ofrecer un producto digno. Y El ratón Pérez (una coproducción argentino-española distribuida por Buena Vista) es un claro ejemplo de ello. A partir de una popular leyenda de estas tierras hispanoamericanas (el ratón que cambia por dinero los dientes caídos de los niños) desarrolla un trabajo que combina personas de carne y hueso y decorados reales con animación en 3D. Y sale bastante airosa del intento.

Lucía es una pequeña traviesa, cuando por un accidente se le caiga un diente su vida se cruzará con la de Pérez, quien no ha podido cumplir con su misión al haber sido secuestrado por un roedor traicionero que pretende apoderarse de las riquezas acumuladas y destruir el sueño de miles de niños. Como los mayores se encuentran inmersos en sus propios problemas (su padre que es chef se quedó sin trabajo, hasta que acepta uno en un bar de mala muerte pero lo oculta, y su madre arquitecta viaja constantemente y no tiene tiempo) y no le creen a la niña, ésta solicitará la ayuda de su primo Ramiro, el típico gordito inteligente, y juntos emprenderán una aventura inolvidable para rescatar al ratoncito.

Mezcla de Monster Inc, (especialmente en la fábrica desarrollada) con Stuart Little y elaborando la figura de un protagonista moderno y aventurero allá Bernardo y Bianca (maneja una moto, pilotea un helicóptero, etc), el film consigue entretener logrando que confluyan sin mayores sobresaltos las diversas técnicas utilizadas. Por otra parte las voces que dan vida a los personajes animados los representan bien. A pesar de las estereotipadas premisas de recuperación de la familia como núcleo central y hasta algún rasgo involucionista sobre el rol de la mujer en estos tiempos, sobran las buenas intenciones (el rescate del trabajo en equipo, la lealtad, el esfuerzo, la solidaridad) y varios logros concretos. Y si nos reímos y gozamos con el karaoke final de Shrek, por qué habríamos de objetar las dos secuencias musicales donde la sociedad ratonil se menea al ritmo de Los auténticos decadentes o Los fabulosos Cadillacs. Simpática, eficiente e inocua. Apta para toda la familia.

Javier Luzi
javier@cineramaplus.com.ar

Fuente: Cinerama Plus Argentina
 


"El ratón Pérez"- Julio 2006

Por: Paraná Sendrós

4 puntos (1-5 puntos)

Al investigar por qué el ratón se llevó su diente pero no le dejó ninguna moneda, una niña descubre todo un complot que afectará a miles de ratoncitos y millones de chicos. Intriga, acción, aventura, y muy buena mezcla de actores y dibujos digitales compensan las pequeñas debilidades del comienzo. Vale la pena.

Dir.: J.P. Buscarini. Dir. animac.: P. Blumenbaum. Int.: D. Varni, N. Torcanowsky, F. Mazzei, A.M. Orozco, J. Rigoli, y voces de A. Awada, R. Serrano, M. Chiesa. Arg.-Esp., habl. en español. S/R.
PUBLICO: Infantil.
VIOLENCIA: No hay.
EROTISMO: Moderado.

«El ratón Pérez es una lograda mezcla de actores y elogiable animación digital para chicos en edad escolar (los más chiquitos pueden perderse pormenores de su buena intriga).

«El ratón Pérez» (Argentina-España, 2006, habl. en español). Dir.: J. P. Buscarini. Dir. animac.: P. Blumenbaum. Guión: E. Cortés. Int.: D. Varni, N. Torcanowsky, F. Mazzei, A.M. Orozco, y voces de A. Awada, R. Serrano, M. Chiesa.

Sería injusto y agresivo decir «aunque estés como dos generaciones de programas adelantado, Stuart Little fuiste. Ahora el héroe es un ratón viejo del subdesarrollo». Pero dan ganas de decirlo, cuando se ve el buen trabajo llevado a cabo por los técnicos locales que, con menos medios y experiencia (y menos plata), hicieron este film de similar calidad y salsa propia. Se ve que ya dejaron atrás las torpezas de sus primeros dibujos, tienen ganas de crecer, y eso sí, es justo señalarlo.

También la película deja rápidamente atrás un comienzo algo débil, y se va haciendo cada vez más entretenida, sobre todo para los chicos de edad escolar. Los más chiquitos han de perderse, en cambio, ciertos pormenores de la intriga, que tienen que ver con una de las grandes preguntas de la humanidad: ¿para qué quiere don Pérez los dientes de los niños? ¿para chairearse los suyos? ¿y de dónde saca las monedas?

Respuesta: este viejo pícaro tiene toda una empresa subterránea donde cientos de ratones pulen los dientecitos hasta convertirlos en perlas, que luego venden a un anciano joyero. La moneda es entonces el pago por la materia prima así conseguida.

Ahora bien. Una niña descubre que Pérez se llevó su diente sin dejarle nada en cambio. Extrañada, comienza a investigar, y descubre que lo secuestró alguien que piensa reemplazar a los ratones por una máquina, convertirlos en «ratontitos», y, encima, estafar a millones de niños que así verán frustrada su primera transacción comercial.

Puede sacarse de esto (y de la subtrama donde el padre de la niña, un chef, busca un trabajo a su nivel y lo contratan unos pretensiosos de medio pelo) una tercera lectura para trabajar en clase. La primera es la del simple disfrute ante la suma de intriga, acción, aventura, muy buena mezcla de actores y dibujos digitales, voces y personajes simpáticos, notable producción de maquetas y escenas difíciles, y hasta el elogio del saber y el quehacer (al fin una película a favor de los gorditos estudiosos).

La segunda lectura es una simple y feliz deducción de todo lo anterior: aquí también podemos hacerlo. Mejor dicho, puede la gente como ésta, que se quema las pestañas, encorvada sobre tableros y computadoras, hasta sacar algo realmente bueno.

«El ratón Pérez» es una lograda mezcla de actores y elogiable animación digital para chicos en edad escolar (los más chiquitos pueden perderse pormenores de su buena intriga).

Fuente: Diario Ámbito Financiero de Argentina
 


"El ratón Pérez"

Calificación: 3 estrellas.

Intérpretes: Ana María Orozco, Fabián Mazzei y Delfina Varni.

Dirección: Juan Pablo Buscarini.

Género: animación. Salas: Monumental, Showcase y Village.

La historia es sencilla: una niña, algo mayorcita para creer ciegamente en las fantasías de la infancia, pierde un diente y sus padres, que tienen los problemas que la mayoría de los padres tienen por estos días, no tienen mejor idea que alentarla a que lo ponga bajo la almohada y espere la recompensa que, mientras duerma, le dejará el Ratón Pérez. Al día siguiente, el episodio es olvidado, por todos menos por la pequeña, quien, al despertar, descubre que el diente no está y tampoco la recompensa. En vez de pensar lo que toda niña de su edad pensaría, sospecha lo peor: ¿algo le pasó al Ratón Pérez y por eso no pudo cumplir su cometido?, y no duda en salir en su rescate. Más allá de la anécdota, que es tan lineal y simple como cándida, la película demuestra que la animación en la Argentina alcanzó la madurez necesaria como para que no tenga nada que envidiarle a las grandes compañías de Hollywood. Y la escena inicial, en la que los ratones salen en busca de Pérez, lo prueba a las claras. Es una maravilla.

Fuente: Periódico La capital de Rosario, Argentina

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